Soleá

La soleá es un palo flamenco de cante. Las primeras noticias de las que se tiene constancia, son por “La Andonda”. Una cantaora gitana, que fue esposa del cantaor «El Fillo» (fallecido en Sevilla en el año 1878).

Los documentos más antiguos pues, existían en la década de 1850, haciendo referencia a “La Soledad”. Otras veces como “soleá granadina”. Aunque en cualquier caso, dichas adjetivaciones denotan que es una tipología muy diferente a la actual.

El baile de la soleá, es realizado por una bailaora solista con gran expresividad. La soleá se emplea mucho para que la bailaora se luzca. Los movimientos pueden ser típicamente femeninos con los brazos y con el cuerpo, y se acompañan de zapateado. La bailaora además, llama la atención moviendo sus caderas, con su seriedad y con su desplante.

Aunque el tempo de la soleá es pesado y lento, el compás es similar al de las bulerías y las alegrías (aunque con otro carácter). Desde el punto de vista de la teoría musical, el compás empezaría en el pulso que se marca como 3º, por atenerse a la letra de la canción. Por lo que sería un compás de tres tiempos con acentos desplazados o más bien, un compás de doce pulsos: 3+2+2+2+3.

Hay distintos estilos y variantes de la Soleá:
– Soleá de Triana.
– Soleá de Cádiz
– Soleá de Jerez de la Frontera.
– Soleá de Alcalá de Guadaíra.
– Soleá de Utrera.
– Soleá de Córdoba.
– Soleá apolá (al rematar el polo con una soleá).
– Soleá por Bulerías; armonía de soleá y compás de bulería.
– Soleá Grande (de cuatro versos).
– Soleá de Cambio (para rematar y en otra tonalidad).
– Soleá Corta.
– Soleariya (soleá con melodía abreviada, teniendo el primer verso reducido a tan sólo cuatro sílabas).
– Soleá de preparación (para comenzar un determinado cante).
– Soleá de Zurraque (propias de alfareros).