Serranas

El origen de las serranas como palo flamenco, se encuentra en la zona de Ronda. En esencia, era un cante campero propio del folclore popular andaluz.

Algunos cantaores del siglo XIX aflamencaron este cante. Pero mantuvieron aún un aire campesino y premioso. El cantaor más conocido fue «El Sota». Éste fue quien enseñó las serranas a Antonio Chacón. Hoy día las serranas se acompañan de guitarra, siguiendo el compás de seguiriya.

Su forma literaria sigue la seguiriya castellana, pero se le añade un trístico (sucesión de tres versos) con el mismo ritmo. Como cante, exige facultades por su dificultad. Además de requerirse una voz armoniosa para poder templar los tercios y alargar.