Bulería

La bulería es el palo flamenco más característico de Jerez de la Frontera (de “bullería”, y ésta de “bulla” – griterío y jaleo, o bien “burlería”- burla) Se compone generalmente de tres o cuatro versos de ocho sílabas. Uno de los palos más complejos en baile y en guitarra. Es bullicioso, fiestero y alegre.

Se caracteriza por tener un ritmo rápido y un redoblado compás. Es más adecuado que otros cantes a las palmas y al jaleo, a los gritos y voces expresivas. Las bulerías suelen ser el baile con el que se rematan las juergas flamencas (formando un semicírculo van saliendo de uno en uno los intérpretes a bailar una parte de la pieza musical).

El “Loco Mateo” fue su primer intérprete, rematando sus soleares o soleás. De ahí que las bulerías deriven de la Soleá. Se caracteriza por un cante bullicioso para bailar. Su origen lo situamos a finales del siglo XIX. En la revista Sinfonía Virtual, Guillermo Castro documentó que el término “bulería” empezó a utilizarse en el siglo XVII, aunque no adquiere su significado en el flamenco hasta comienzos del siglo XX. Se creía antes, que la primera aparición de este palo surgió con el lienzo de José García Ramos bajo el título de “Baile por bulerías” (1884), conservado en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Hoy se sabe que este cuadro tuvo antes otros títulos: “Tango”, “Bailarina” o “El Baile”. Y no fue hasta la segunda mitad del siglo XX cuando se le llamara “Baile por Bulerías”. Las bulerías más flamencas, son en modo frigio (con la mutación del acorde I que se convierte en Perfecto Mayor, suele conjugar los giros melódicos y armónicos sobre el I y el VI).

Los intérpretes más destacados de las bulerías son los cantaores Terremoto de Jerez, La Paquera de Jerez, Camarón de la Isla, José Mercé y Fernando de la Morena. En cuanto a guitarristas destacan Moraíto Chico, Niño Miguel, Manuel Morao, Paco de Lucía, Paco Cepero, Tomatito, Diego del Morao y Vicente Amigo.