Milonga

La milonga, es un estilo flamenco trasplantado por repatriados, artistas, colonos y soldados que regresaron de las colonias a finales del siglo XIX. En sus cantos evocan las tierras americanas.

La milonga argentina, es un estilo que proviene de la “payada de contrapunto”, teniendo conexiones profundas en el plano rítmico-métrico y en el armónico, con el tango antillano y con la habanera. La evolución de la milonga argentina, hasta ser el definitivo estilo flamenco, comenzó con el yarabí probablemente, y con otros estilos o “tristes”. En el año 1860, el triste, pasa a convertirse en milonga. Se puso de moda entre los años 1880 y 1910.

La primera milonga con carácter verdaderamente flamenco, y con compás de tango-tiento, es la que Pepa Oro -hija del torero gaditano Paco de Oro- popularizó, cuando llegó a España a finales del s. XIX. Es un estilo que procede de la milonga coreográfica para cantarse a la vez que se baila. El cante por milonga es silábico, existiendo además algunas grabaciones de milongas con combinaciones, como la de introducir un fandango, o una milonga con bulerías; adaptando de estos géneros su metro y ritmo, y su aire al carácter de la milonga. El compás se basa en la métrica de los tangostientos, prescindiendo muchas veces de compás para ser libre.

Entre los intérpretes de la milonga, destacaron también Antonio Sevillano, Angelillo, Pastora Pavón, Paco Flores, Niña de la Puebla, Juan Valderrama, Pepe Albaicín, Carmen Linares y Enrique Morente.